¿Por qué debemos reciclar?

 

Por: Isabel Mejía
gsi.22@hotmail.com

Cuando reciclamos ayudamos a aliviar el enorme peso que carga el planeta con el desperdicio que sacan las industrias y las sociedades, generando importantes beneficios sociales y ambientales

Cada persona en promedio genera entre 2 y 3 kilogramos de basura al día, tanto es así que los rellenos sanitarios no dan a basto para cubrir una ciudad, viéndose obligados los gobiernos municipales a aumentar el

 

número de estos depósitos. En muchas ocasiones estas basura van a parar a los ríos, parques o en zonas aledañas sin ningún control.

“Al hacer la selección en la fuente estamos dándole la oportunidad a quienes trabajan como recicladores para que tengan una mejor calidad de vida y estamos contribuyendo con el medio ambiente”, así lo expreso el asesor de competitividad y fomento económico de la Alcaldía de Cali, David Andrade, quien enfatizó que “reciclar es un indicio del grado de desarrollo de una sociedad moderna que es responsable con el medio ambiente.”

“Reciclar es una manera de disminuir los residuos que se transportan a un destino final, llámese relleno”, así lo indicó Libia Libreros de la sección de educación ambiental de la CVC, quien agregó que lo que debe recoger la empresa de aseo es lo que no tiene ninguna utilización.


El reciclaje ayuda a conservar el medio ambiente protegiendo los recursos naturales renovables y no renovables:

- En el caso del papel se disminuye la tala de árboles, ya que para producir una tonelada debe talarse 17 árboles. En cambio, esa misma tonelada puede producirse con un alto porcentaje de papel usado (44% de material reciclado).

- El vidrio se fabrica con minerales que la tierra no vuelve a reemplazar. Por cada tonelada de vidrio reciclado se economizan 30 galones de petróleo.

- El plástico se produce a partir del petróleo, recurso que la tierra se ha demorado miles de años en generar.

- El aluminio se produce con la bauxita, cuya extracción y fundición exigen un alto consumo de energía.

- El reciclaje evita la contaminación producida por los desechos que no se descomponen o que tardan gran tiempo en hacerlo.


¿Cómo puede contribuir cada persona al reciclaje?

 

El paso fundamental es separar los residuos en la fuente de donde se producen, es decir, en la casa, en la oficina, en la escuela, la fábrica, el almacén, etc.
Podemos clasificar los residuos en dos grandes grupos:
Biodegradables: Aquellos residuos de origen orgánico que pueden descomponerse e incorporarse nuevamente a la naturaleza.
No biodegradables: Aquellos que no sufren ningún proceso de descomposición o cuyo proceso no es espontáneo y requiere de grandes períodos de tiempo. Aunque los dos tipos pueden ser ampliamente aprovechados conviene reciclar los no biodegradables, como son:

Vidrios: Todo tipo de formas de botellas y colores, también espejos y vidrios rotos.
Papeles y cartones: Periódicos, cuadernos, libros

y revistas en desuso.

Plásticos: Envases, juguetes o utensilios del hogar.
Metales: Paraguas, tornillos, herramientas y cosas metálicas inservibles.
Botellas plásticas: Recipientes desechables de bebidas.
Latas desechables: Envases de cerveza en lata o lubricantes, aditivos, aceites vegetales, etc.
Recipientes desechables: Cajas, contenedores, vasos y platos de cartón o plástico.

Clasificación de residuos

Para la clasificación de residuos es necesario disponer de 2 bolsas plásticas o recipientes. Uno de ellos está destinado para los residuos orgánicos y otro para el material reutilizable.

Recomendaciones

Los papeles y textiles deben estar limpios, secos. Los envases de plástico deben estar enjuagados para evitar malos olores. Los metales y vidrios deben ser forrados en sus puntos o bordes cortantes.


“LA DISMINUCIÓN DE LAS BASURAS ES UNA NECESIDAD IMPERIOSA EN TODO EL MUNDO”

 
 
 

El Calentamiento Global en Colombia

 

Por: Isabel Mejía
gsi.22@hotmail.com

 

Colombia, con su selva amazónica, cumbres, pantanos y páramos andinos alberga la biodiversidad  más rica, ocupando el tercer lugar en el planeta. Pero aquí, como en todo el mundo, la mala administración de las tierras, la sobreexplotación, el despilfarro de los recursos naturales, sumados a las presiones económicas  están provocando  una crisis ambiental.

El calentamiento global es la concentración de gases efecto invernadero en la atmósfera  tales como: el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano,

dióxido de nitrógeno, clorofluorocarburos y el ozono. Su aumento se debe al parque automotor, la industria, la quema de combustibles fósiles, la destrucción de bosques que adsorben el dióxido de carbono  y el aumento de la población.

En Colombia se ha registrado en los últimos años un notable aumento en las temperaturas promedio, inundaciones y  tempestades  severas. El Valle del Cauca atraviesa por una de  las épocas de calor más  intensas y en Bogotá, que es una  región con clima frio, se ha percibido un drástico cambio de temperaturas, al igual que en todo el país.

La amenaza también se relaciona con la disminución de las fuentes de agua provenientes de los ecosistemas de páramos y con el retroceso de los glaciales de alta montaña afectando la producción de alimentos.

La Sierra Nevada del Cocuy según las proyecciones científicas del IDEAM, Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia, habrá  desaparecido en unos pocos  años (se estima que la cubierta glacial del Cocuy es ahora un cuarto de lo que era en 1850 ). Y no es solamente este glacial colombiano, también  el Nevado del Huila, el Nevado del Ruiz y la Sierra Nevada de Santa Marta han perdido gran parte de su casquete glacial.

Los páramos que rodean a los glaciales son de vital importancia y actúan como esponja que regula y abastece de agua a las comunidades. También las protegen  de inundaciones y deslizamiento de lodo. Por otro lado los ecosistemas marinos

como los arrecifes de coral (muy sensibles al cambio de temperatura) se están viendo afectados, provocando una disminución en los recursos pesqueros. Los arrecifes que tenemos en Colombia sufren un fenómeno denominado blanqueamiento coralino que se produce cuando las algas que viven en simbiosis con los pólipos de coral vivos (y que aportan sus colores)

 

son arrojados al exterior. El coral blanqueado puede morir y afectar el ecosistema del arrecife, y por ende afecta a la industria pesquera, al turismo local y al sistema de protección de costas que amortiguan  las fuerzas oceánicas en caso de tormentas tropicales y huracanes.

La frecuencia con que ocurren huracanes en la actualidad en el Atlántico se relaciona con el calentamiento de la superficie marina. La población costera está siendo afectada por el aumento del nivel del mar debido al deshielo de los polos, provocando inundaciones y deslizamientos, obligando a la población al desplazamiento masivo. El aumento en el nivel del mar pone en riesgo el territorio de Tumaco (Nariño), Cartagena (Bolívar), San Bernardo del Viento (Córdoba), La Guajira y la islas de San Andrés y Providencia, según estudios hechos por el Instituto  de Investigaciones Marinas Costeras.

Esta situación podría llegar a  ser trágica antes de 30 años. La advertencia sobre la posibilidad de que la Heroica quede bajo el agua fue respaldada por un estudio del Banco Mundial y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas.

Las consecuencias del fenómeno ya se notan: el océano sobre el Pacifico  Colombiano aumenta de 3 a  5  milímetros anuales, y en la costa Atlántica sube de 1  a 2 milímetros. Según los pronósticos, el 15 % de la isla de San Andrés  quedaría inundada en menos de lo que se ha esperado.

Lo que está pasando en nuestro país tiene consecuencias que nos afectan a todos. ¿Si no actuamos ahora, nuestras familias e  hijos  dónde habitarán? El Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad Nacional de Colombia advirtió que dentro de 8 años Colombia enfrentará una severa escasez de agua. “¿De qué nos servirá tener posesiones o riquezas si no tendremos en donde disfrutarlas, si en un tiempo no muy lejano el agua, que es un recurso natural abundante en Colombia,  será  escasa y más valiosa que un lingote de oro?”.

 
 
 

El increíble desastre ecológico producido por las bolsas de plástico

 

 

 
Introducidas en los años 70 las bolsas de plástico rápidamente se hicieron muy populares, especialmente a través de su distribución gratuita en supermercados y otras tiendas,  constituyendo una forma barata de publicidad para las tiendas que las distribuyen. Las bolsas de plástico están hechas de polietileno, un material sintético obtenido mediante fenómenos de

polimerización o multiplicación artificial de los átomos de carbono en las largas cadenas moleculares de compuestos orgánicos derivados del petróleo y otras sustancias. Anualmente circulan en todo el mundo entre 500 billones y un trillón  de bolsas plásticas según la agencia de Protección Ambiental de los EEUU. Menos del 1% de esas bolsas se reciclan: es más costoso reciclar una bolsa plástica que producir una nueva. Procesar y reciclar una tonelada de bolsas plásticas cuesta US $ 4000: la misma cantidad se vende en el mercado de materia prima a US $32. Entonces ¿a dónde van las bolsas plásticas?

Un estudio de la Academia Nacional de Ciencias de los E.U demostró que las embarcaciones transoceánicas arrojaban en conjunto 8 millones de libras de plástico al mar cada año. Asimismo las bolsas encuentran su vía hacia el mar desde  los desagües y las cañerías de los centros urbanos. Se han encontrado bolsas plásticas flotando al norte del Circulo Ártico cerca de la isla de Spitzbergen (la más grande del archipiélago de Svalbard, situada en la confluencia del océano Ártico, el mar de Barents y el mar de Groenlandia) e incluso mucho más al sur. Las bolsas plásticas  representan el 10% de los desechos que llegan a la orilla de las costas y con el pasar del tiempo se descomponen en petro-polímeros pequeños y tóxicos que contaminarán los suelos y las vías fluviales. Como consecuencia, partículas microscópicas pueden entrar a formar parte de la cadena alimenticia  produciendo un efecto sobre la vida silvestre que puede ser catastrófico. Cerca de 200 especies incluyendo ballenas, delfines y focas mueren  a causa de las bolsas plásticas ya que las confunden con comida.

Una solución parcial a esta problemática es usar bolsas biodegradables (a su composición le añaden un aditivo) las cuales  tienen un periodo "de vida" aproximado de 2 a 5 años. Otra solución parcial es la producción de bioplásticos cuyo origen está  en recursos renovables tales como azucares, celulosa y almidón. Esa alternativa a largo plazo llevaría a un problema mayor y es que para suplir la necesidad de bioplásticos a gran escala se necesita una enorme extracción de diversos

 

recursos naturales que llevaría  a una sobre explotación  de la tierra  provocando la carestía de estos productos. En cambio, si usamos una bolsa de tela (una solución extremadamente sencilla) podemos ahorrar 6 bolsas plásticas por semana, es decir 24 bolsas al mes, 288 bolsas al año, 22.176 bolsas (aprox.) durante una vida.

Tenemos muchas razones para apoyar el dejar de consumir masivamente bolsas de plástico. Algunos países y ciudades ya han tomado la iniciativa de poner freno en diferentes grados a las bolsas de plástico. Bangladesh las prohibió, Taiwan y Sudáfrica también, China no permite que sean gratuitas (ahorrando 37 millones de barriles de petróleo cada año y reduciendo el consumo de esas bolsas en un 90%) e Irlanda cobra impuestos sobre ellas. En Estados Unidos la ciudad de San Francisco se convirtió en la primera en prohibir las bolsas de plástico en sus comercios, pero a pesar de los esfuerzos realizados es evidente que no es suficiente. La única solución para la contaminación alarmante que se genera por las bolsas de plástico es su prohibición total en supermercados y tiendas. Para conseguirlo invitamos a todos los usuarios de eljuglardecolombia.com a llevar sus bolsas de tela al supermercado y contribuir desde lo cotidiano a dañar menos el medio ambiente. Cortemos con el plástico, salvemos el  mundo.